Incapacitación judicial y derechos personalísimos

En entradas anteriores de este blog hablamos de incapacitación judicial, así como de la figura del tutor. Ahondando en este tema hoy nos centraremos en los derechos personalísimos.

¿Qué son los derechos personalísimos?

Son aquellos en los que no es suficiente con que el tutor decida, sino que son exclusivos de la persona tutelada, y solo esta podrá realizarlos.

En función del tipo de derecho y de la capacidad del tutelado podrán llevarse a cabo de diferentes formas, y con ciertos matices en función del caso:

  • El tutelado decide, no siendo necesaria la intervención del tutor
  • El tutor interviene, pero para que el acto sea válido el tutelado tendrá que dar su consentimiento
  • Si el tutelado no pudiera realizar determinados actos personalísimos (matrimonio, p.ej.) el tutor no podría realizarlos por el.

¿Cuáles son los derechos personalísimos?

Enumeramos a continuación los derechos personalísimos, junto con una breve referencia a cada uno de ellos.

TESTAMENTO

En la sentencia de incapacitación debe constar si la persona está o no privada de este derecho, si no lo está podrá testar sin necesidad de consentimiento del tutor.

DERECHO DE SUFRAGIO

Igual que en el caso anterior, si en la sentencia no se hace referencia la persona incapacitada podrá ejercer su derecho a voto.

TRABAJO

Una persona incapacitada tiene el mismo derecho que cualquier otra a trabajar, además será él mismo el que firme su contrato de trabajo. En estos casos sería importante la presencia del tutor para ofrecer asesoramiento, éste también podría solicitar su anulación si hubiese fundamento para ello.

MATRIMONIO

Las leyes que hacen referencia a este acto no se preocupan si la persona está o no incapacitada, sino si comprende lo que es el matrimonio, pudiendo ser necesario un dictamen médico para valorarlo, por lo tanto el tutor podría solicitar en el juzgado este dictamen para confirmar que realmente existe esa capacidad.

SEPARACIÓN MATRIMONIAL

Pueden existir casos en los que el tutor tenga que mediar en situaciones graves, en las que el tutelado pueda estar indefenso. En estas situaciones será necesario contar con autorización judicial.

RECONOCIMIENTO DE UN HIJO

Para asegurarse de que la persona que reconoce a un hijo tiene la capacidad natural para hacerlo, este tendrá que contar con aprobación judicial, y se dará audiencia al Ministerio Fiscal.

DERECHO A LA IMAGEN

La propia persona podrá consentir el uso de su imagen (siempre y cuando no atente contra sus derechos), salvo aquellos casos en que no posea cierta capacidad natural, en estos casos el tutor podrá decidir, siempre en beneficio del tutelado.

ESTERILIZACIÓN

En principio esta intervención debería ser consentida por la persona que se va a someter a ella, pero si se dan una serie de circunstancias podría llevarse a cabo mediante autorización judicial:

  • La persona está incapacitada judicialmente
  • La esterilización debe suponer una mejora en la vida de la persona incapacitada, al poder disfrutar de la sexualidad sin el riesgo de la pa/maternidad
  • La persona no tiene capacidad para comprender el alcance del acto sexual y lo que puede acarrear

Si se dan TODAS estas circunstancias y existe autorización judicial (sin la cual la esterilización se considera un delito penado por la ley) se podrá proceder a la esterilización.

Si el representante legal quisiera solicitar la esterilización de su tutelado tendría que solicitarlo ante el juzgado de lo civil, para que el juez, una vez oídas las distintas partes autorizase o bien denegase tal solicitud. En la guía jurídica se pueden ver modelos de solicitudes de esterilización.

FUENTE: Guía jurídica manual del tutor. Teoría y práctica

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