En entradas anteriores hemos hablado de las posibilidades de inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual, así como de la formación prelaboral y para el empleo, en esta ocasión queremos centrarnos en los temas más legales, dando a conocer las iniciativas dirigidas a fomentar el empleo de las personas con discapacidad.

Estas iniciativas se agrupan en dos grandes bloques: las orientadas al empleo ordinario, es decir, un empleo normalizado, y las orientadas al empleo protegido, que tiene unas características específicas, tal y como comentaremos a continuación. En entradas anteriores hemos hablado de nuestros Centros Especiales de Empleo, estos no entrarían dentro de estas medidas, ya que no son propiamente una modalidad de empleo, sino que se enmarcan dentro de las actividades asistenciales.

Inclusión laboral: medidas orientadas al empleo ordinario

Las medidas orientadas al empleo ordinario, que facilitan la inclusión laboral son:

  • La cuota de reserva de puestos de trabajo y los incentivos económicos a la contratación:
    • Reserva de puestos: las empresas con  50 o más trabajadores deben reservar el 2 % de los puestos para personas con discapacidad. Este cumplimiento se puede sustituir por acciones alternativas, de las cuales hablamos en otra entrada de este blog.
    • Incentivos a la contratación: Subvenciones por contratos, bonificaciones, deducciones fiscales…
  • Fomento del autoempleo: financiación de proyectos empresariales, de autoempleo y subvenciones para la constitución de cooperativas de trabajo asociado o sociedades laborales.
  • Empleo con apoyo: orientación y acompañamiento individualizado en el puesto de trabajo, a personas con discapacidad con especiales dificultades de inclusión laboral.
  • Empleo público: reserva de plazas del 7%, junto con adaptaciones y ajustes en tiempos y medios para realizar las pruebas selectivas de ingreso en la Administración. También se da preferencia en la elección de plazas y se adapta del puesto de trabajo.

Inclusión laboral: medidas orientadas al empleo protegido

El empleo protegido está pensado para aquellas personas que, pudiendo ejercer una actividad laboral, no pueden hacerlo en el mercado ordinario. Las medidas en este caso son:

  • Los Centros Especiales de Empleo: en estos centros las personas con discapacidad realizan un trabajo productivo y asistencial, contando con un contrato de trabajo. El objetivo final es la inclusión laboral en el mercado ordinario.
  • Los enclaves laborales: consiste en un traslado temporal de un grupo de trabajadores de un Centro Especial de Empleo a las instalaciones de una empresa del mercado ordinario, mediante un contrato de arrendamiento de servicios entre ambos. El objetivo final es también la inclusión laboral facilitando la transición de un sistema a otro.

FUENTE: Web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

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