Un hijo con discapacidad intelectual. No estás solo…

En una entrada anterior de este blog hablábamos de la experiencia de educar un hijo con discapacidad intelectual, en esta ocasión queremos ahondar un poco más en este tema, y ofrecer a los padres algunas orientaciones sobre cómo manejar los sentimientos que surgen desde el momento en que se diagnostica al hijo/a una discapacidad intelectual.

  1. Reconoce tus sentimientos: es normal que estés enfadado/a, triste, negativo/a… pero tendrás que enfrentarte a ellos, para plantearte nuevos objetivos (busca ayuda si la necesitas, de otros padres o profesionales). Con el tiempo, aunque al principio no lo parezca, verás las cosas de forma diferente, y te sentirás más optimista.
  2. No te eches la culpa: al principio intentarás buscar culpables, incluso te culpabilizarás a ti mismo/a o lo harán otros, pero culpabilizar solo servirá para frenarte, para consumir la energía que  necesitas para seguir adelante. Tampoco te culpes si no puedes abarcarlo todo, es normal, pide ayuda!
  3. Evita la autocompasión: sintiéndote víctima no conseguirás nada, para superar esta situación tienes que ponerte manos a la obra, recordar otros momentos difíciles que ya has superado y coger las riendas de tu vida.
  4. Muestra tus emociones: mostrar los sentimientos es sano y natural, si no lo hacemos los sentimientos negativos se acumulan y terminarán apareciendo patologías más graves. Además, mostrando nuestros verdaderos sentimentos, conseguiremos el apoyo que necesitamos en los peores momentos y descubriremos que no somos los únicos que nos sentimos así (en la pareja, familia…)
  5. Acepta la vida tal y como es. Acepta que hay cosas que no puedes cambiar. Centra tus energías en aquello que si se puede mejorar para ir consiguiendo pequeños logros.
  6. Intenta ser positivo/a. Habrá momentos en los que será especialmente difícil encontrar el lado positivo, pero es fundamental para coger fuerzas y seguir adelante.
  7. Cuidate! Tienes que cuidarte y dejar que te cuiden, necesitas espacios para ti mismo/a, para recargar energías, necesitas un momento para relajarte y poder volver al “ruedo” con más fuerza y mayor optimismo.
  8. Vive en el presente. No te agobies pensando en el futuro de tu hijo/a, piensa en las cosas buenas y los pequeños logros de cada día, el futuro dependerá en gran medida de las cosas que hagas en el presente. No puedes controlar el pasado ni el futuro, pero si el aquí y ahora, céntrate en eso.
  9. Haz una vida lo más normal posible. Piensa que la vida tiene que seguir, y cómo puedes hacer frente a las nuevas circunstancias, siendo realista y buscando apoyos.
  10. Busca ayuda en otros padres. Todos los padres se sienten solos en el momento del diagnóstico, por lo que no estás solo/a! Busca otras personas que vivan situaciones similares, con las que intercambiar experiencias, sentimientos y apoyaros mutuamente.

Puedes localizar la asociación más cercana a tu domicilio desde la web de FEAPs: www.feaps.org.

Si lo deseas también puedes ponerte en contacto con nosotros,  intentaremos ayudarte o derivarte al recurso más adecuado a tus necesidades.

Para MÁS INFORMACIÓN puedes consultar la GUIA “No estás solo”. La Fundación Mapfre ha elaborado unos interesantes contenidos formativos orientados a las familias, que puedes ver desde aquí: http://discapacidad.fundacionmapfre.org/escuelabienestar/es/contenidos/

FUENTE:  Guía “No estás solo”

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